Segunda Emisión

martes, junio 22, 2021
Día a día económico

Así estamos en Venezuela… (Análisis econ. Luis Crespo)

Estamos en los últimos días de abril 2021 y podemos decir: “Ya pasó el primer trimestre de este año”, avanzar en esta temporalidad es motivo de angustia e incertidumbre para muchos, dado que transita un segundo año de la pandemia de la COVID-19 y más aún, en un país con graves problemas en el sector salud, como también en lo económico y social

Venezuela está inmersa en un largo proceso de hiperinflación que destruye cuanto encuentra a su paso, donde destacan la pulverización de los salarios, sistemas de precios distorsionados, repudio a la moneda del país, destrucción de los activos de las familias entre otros, además de una fuerte depresión económica que durante estos últimos siete años arrasó importantes capacidades productivas del país. Todo esto como consecuencia de la nefasta política económica de la administración de Nicolás Maduro.

La COVID-19 avanza en el país, se ha incrementado el número de contagiados y muertos. En este escenario el confinamiento es la medida que podemos asumir, más aún por la incapacidad del régimen de proveer la cantidad suficiente de vacunas a la población venezolana para inmunizar a un porcentaje importante de la misma.

Mercados venezolanos

El país enfrenta una emergencia humanitaria compleja y es angustiante el grado de vulnerabilidad en el cual está el sistema de salud pública: falta de insumos, equipos, centros hospitalarios sin agua, todo ello pone obstáculos a los profesionales de la salud y especialistas que atienden en un difícil ambiente de trabajo para poder garantizar una respuesta efectiva.

Es cierto que la pandemia colocó a muchos países en condiciones económicas muy adversas durante el 2020, el aislamiento social generó un impacto indirecto en la actividad económica por sector, produciendo un shock de oferta y demanda mundial. Sin embargo, la mayoría logró definir e implementar estrategias que coadyuvaron a la recuperación de sus naciones, como también definieron planes de apoyo sanitario, social y económico para que las familias enfrentaran estas adversidades.  

Hemos afirmado en oportunidades anteriores que el Estado venezolano debería estar aplicando medidas como:

  • Vacunas suficientes para la población,
  • Destinar importantes recursos económicos al sector salud para atender la pandemia y puedan atender a la población,
  • Extender la seguridad social debilitada en el país,
  • Atender a un porcentaje significativo de familias que reciben apoyo institucional y aportes económicos para enfrentar el confinamiento,
  • Definir estrategias para sostener y estimular la actividad económica, así como contribuir a preservar las capacidades productivas que aún quedan en el país,
  • Concretar estímulos fiscales para las empresas que seguirán operando, 

La COVID-19 está en fase de expansión en el país, lo cual provoca que se acentúe el confinamiento en una Venezuela sin de servicios fundamentales como: agua, luz, gas, gasolina e internet. La CEPAL advertía en el 2020 que nadie sabía cuánto duraría la situación, la magnitud de la crisis, ni qué forma tendrá la recuperación, solo creen que mientras más rápidas y contundentes sean las respuestas, habrá menos efectos negativos de la pandemia.

Hoy en Venezuela no existe un plan de vacunación contra la COVID-19, la cantidad de vacunas que han llegado al país no son suficientes. Además, hay gran opacidad en cuanto a la aplicación y distribución. Mientras seguimos oyendo anuncios por parte de la administración de Nicolás Maduro prometiendo y ofreciendo salida a los problemas que atraviesa el país. Transcurre el tiempo, nada se resuelve, por el contrario, se agudizan los problemas y la crisis agobia a la población más necesitada.

El régimen por años se negó a reconocer la emergencia humanitaria compleja que atraviesa el país, específicamente en el tema de la inseguridad alimentaria donde el Programa Mundial de Alimentos (PMA) expresó en 2020 que 9,3 millones de venezolanos se encontraban en situación de inseguridad alimentaria, además que 30% de los niños menores de 5 años, está desnutrido y un 13,4% por debajo de su talla, también que solo 8% de los hogares venezolanos puede pagar sus gastos, incluida la alimentación. Por lo cual dicha organización actuó en función de poder venir al país y apoyar en el tema de alimentación ante la tragedia que se vive, y luego de un largo periodo de negociaciones podrá iniciar la atención de 185.000 niños, con la meta de llegar a 1.500.000 para el 2022-2023.

En medio de esta dura realidad a los sectores más vulnerables se les pretende hacer creer que la crisis es responsabilidad de otros, intentan ocultar el fracaso de una gestión corrupta, ineficiente, irresponsable y que viola los derechos humanos. Mientras tanto avanza el 2021, la gente padece el deterioro de sus condiciones de vida y carece de los bienes más elementales para su día a día.

Econ. Luis Crespo
Prof. UCV- MSC. Moneda
@camberin

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