Segunda Emisión

martes, diciembre 1, 2020
Día a día económico

El tránsito de la crisis económica de Nicolás Maduro

Revisamos el camino de la economía nacional desde que Nicolás Maduro asumió el poder en 2013 tras la muerte de Hugo Chávez

Los planes económicos de Nicolás Maduro

Nicolás Maduro
Nicolás Maduro

El 04 de septiembre del 2013 Nicolás Maduro presentó ante la Asamblea Nacional, con bombos y platillos, el segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019. Este contenía los “Objetivos Históricos, Nacionales, Estratégicos y Generales” que regirían su gestión, el mismo fue aprobado como proyecto de Ley de la República por la Asamblea Nacional para ese período. En el citado plan se establecieron un conjunto de metas donde destacaban las siguientes:

  • Tasa de Crecimiento económico anual del PIB entre 3% y 4%
  • Tasa de Inflación promedio anual 20%
  • Producción petrolera de 3,3 MMBD en los años 2014 y 6 MMBD para el 2019
  • Tasa de Desempleo entre 5% y 7%
  • Tasa de pobreza15,00% y 0% pobreza extrema para el 2019
  • Deserción escolar de 2,5% para el 2019
  • Tasa Bruta de Matriculación Universitaria de 100% para el 2019
  • Tasa de desnutrición infantil en menores de 5 años de 1,40% en el año 2020
  • Matrícula estudiantil de 97% en educación preescolar, 98,5% en primaria y 95% en media

Luego de siete años es indiscutible el fracaso de la gestión de Nicolas Maduro, que se expresa en el incumplimiento de las metas nacionales referidas a los aspectos económicos y sociales ofrecidos al inicio de su gestión. Venezuela hoy es un país hundido en el caos y la pobreza atraviesa una emergencia humanitaria compleja y sus consecuencias se manifiestan en el hambre, miseria y desigualdad.

La Declaratoria de Emergencia Económica

En 2016, el país alcanzó su segundo año consecutivo con cifras económicas en rojo y grandes retrocesos en materia social. La producción de bienes y servicios cayó en porcentajes significativos -4% en 2014 y -5,7% para 2015, la inflación superó los tres dígitos 180,9% en 2015 y 68,5% para el 2014. Además, los niveles de escasez y desabastecimiento se ubicaban en 80%, a lo que se sumó, la destrucción del salario real de los trabajadores.

En este contexto Nicolas Maduro profundizó la política de controles de precios, tipo de cambio, tasas de interés, producción, exportación e importación y acentúo el hostigamiento a la iniciativa privada. Al mismo tiempo la expansión del déficit fiscal ha prevalecido y atizó la inflación en el país.

Evidentemente, el gobierno no dio respuestas a los principales problemas del país y, por el contrario, cultivó una aguda crisis económica y social causada por la nefasta gestión económica del gobierno.

El 14 de enero del 2016 Nicolás Maduro promulgó el Decreto N° 2.184, mediante el cual declaró el Estado de Emergencia Económica en el Territorio Nacional, recordemos que la justificación fue que con la muerte de Hugo Chávez Frías algunos sectores políticos nacionales e internacionales iniciarían un plan para desestabilizar la economía del país, debilitar las instituciones establecidas y provocar una ruptura del hilo constitucional en el marco de la supuesta guerra económica contra el pueblo venezolano.

En su discurso resaltó Maduro que las medidas anunciadas eran para “proteger al pueblo”, dada las amenazas existentes que afectarían el derecho a una vida digna, salud, alimentación, educación y trabajo, todo esto debe estar por encima de los intereses particulares de la burguesía”. Los resultados económicos y sociales del año 2016 demostraron lo ineficaz del decreto de emergencia económica dado que la economía venezolana continuó en su proceso de caída en un -12% del PIB cifras FMI, inflación de 500% (AN), 80% de pobreza (ENCOVI, 2016) y destrucción del salario real población superior al 25% (AN) y expansión del déficit fiscal.

Las ocho leyes y medidas económicas que anunció Nicolás Maduro ante la ANC en el año 2017

Luego de los desastrosos resultados económicos del año 2016 y en medio de una grave crisis política durante el primer semestre del 2017, donde fueron asesinados más de 140 venezolanos, Nicolás Maduro nuevamente, en el marco de su estrategia comunicacional, el 7 de septiembre, durante su intervención ante la inconstitucional asamblea nacional constituyente (ANC) anunció lo siguiente:

  • Un nuevo sistema para la fijación de los precios en 50 rubros,
  • La creación de fiscales desde los CLAP y consejos comunales para vigilar los precios,
  •  Aumento salarial de 40%, que incluye cestatickets, pensiones y tarjetas Hogares de la Patria,
  • Implementación de un nuevo sistema de pagos internacionales basado en monedas distintas al dólar estadounidense,
  • Establecimiento de casas de cambio en todo el país,
  •  Disminución de 5% en el IVA para quienes paguen con tarjeta de débito o pago electrónico,
  • Reactivación de investigaciones sobre el caso Cadivi y los grandes capitales amasados durante “la guerra económica”.
Nicolás Maduro en la ANC
Nicolás Maduro en la ANC

Expresó textualmente “He traído algunos materiales muy importantes de lo que ha sido esta batalla durante 4 años, así como un conjunto de propuestas y ocho leyes vitales para afrontar y resolver el alza de los precios, la inflación inducida, para enfrentar la guerra económica, para castigar a los bachaqueros y para que la ANC y el gobierno revolucionario enfrenten juntos esta batalla histórica por la paz, la estabilidad y la felicidad económica del pueblo”

Los venezolanos vivimos los nefastos resultados económicos y sociales del régimen de Maduro en el año 2017; fue el cuarto año consecutivo de caída del producto interno bruto de la nación en -13.2%, lo que significaba la destrucción del 30% de la producción interna a sus 4 años de gestión, se agudizó el déficit fiscal, por lo cual el gobierno recurrió al BCV para financiarlo, esto generó que para finales del año surgiera el flagelo de la hiperinflación dado la monetización del déficit del sector público por parte de la autoridad monetaria.

Al mismo tiempo observamos un alza de precios del 2.616% (INPCAN) fenómeno que destruyó el poder adquisitivo de los venezolanos que ya venía en franco deterioro, así como también el patrimonio de las familias como lo es el ahorro y sus prestaciones sociales, afectando también el sano funcionamiento administrativo-financiero de las empresas e instituciones.

Los niveles de pobreza en el 2017 superaron el 87% de la población (ENCOVI), también incrementó la deserción escolar, la desnutrición y la huida de miles de venezolanos a otros países en búsqueda de mejores salarios, alimentos y medicamentos.

Otra vez… El Plan de Recuperación Económica del 17 agosto 2018

El viernes 17 de agosto Nicolás Maduro en cadena nacional, le presentó al país un conjunto de medidas en el marco de la reconversión monetaria que denominó Programa de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad contenía las siguientes medidas:

  • Anclaje del Bolívar al Petro, señaló que un Petro tendrá un valor “oscilante” de 60 US$ “o más: el precio de un barril petrolero”. Al mismo tiempo estableció que un Petro tendrá el valor de Bs.S 3.600. Esto equivaldría a Bs.S. 60 bolívares soberanos por dólar (megadevaluación inédita de 2.400%);
  • Un nuevo Salario Mínimo de Bs.S. 1.800;
  • Pago de un “bono de reconversión” pagadero a los portadores del carnet de la patria por un monto de Bs.S. 600;
  • Se comprometió con asumir por 90 días el diferencial del pago del nuevo salario mínimo de las pequeñas y medianas empresas;
  • Creación de un nuevo sistema de precios anclado en el Petro;
  • Combatir el déficit fiscal: “déficit fiscal cero”, dentro de lo cual destaca el aumento del Impuesto al Valor agregado (IVA) en 4%, de un 12% a un 16%, manteniendo exenciones de bienes y servicios esenciales.
  • Sobre el impuesto sobre la renta (ISLR) estableció el pago de anticipos del 1% sobre las ventas diarias de los contribuyentes especiales.
  • En el sector financiero asegurador estipuló la cancelación del 2% y un rango para el pago de anticipos mensuales del ISLR de entre 0,5% y 2%.
  • Fijó impuesto a las “grandes transacciones financieras” en un rango entre el 0% al 2% para los contribuyentes especiales, exceptuando el sector industrial hizo hincapié sobre en trabajar por un déficit fiscal cero y eliminar la emisión de dinero inorgánico
  • Estableció un solo tipo de cambio fluctuante, anclado al Petro y la realización de subastas de DICOM con mayor frecuencia a tres por semana, con la meta de llegar a cinco subastas por semana.

Sin embargo, las medidas anunciadas trascendían la racionalidad económica y carecían de coherencia, no constituían un plan económico que apuntaba a la recuperación del país.

Estas medidas presentaban grandes contradicciones por ejemplo: el anuncio sobre el “déficit fiscal cero” cuando paralelamente implementaban variados subsidios de grandes magnitudes financiera, de igual manera, las medidas anunciadas no atacaban los principales problemas de fondo: hiperinflación, distorsiones en el tipo de cambio, caída de la actividad productiva, escasez, desestímulos a la inversión, entre otros, tampoco incluía aspectos sobre la generación de riqueza, la desmonetización del déficit fiscal y reinstitucionalización del BCV para recuperar los aspectos monetarios del país que son fundamentales para la estabilidad de los precios, la fortaleza de la moneda y un tipo de cambio creíble que genere confianza.

Los anuncios evidenciaban también que el gobierno pretendía cubrir sus necesidades de recursos fiscales, dado que tiene las arcas vacías y recurrió al aumento del IVA, reforma del ISLR y una megadevaluacion (inédita) que tendría implicaciones inflacionarias significativas.

El panorama económico y social que se visualizaba preveía que los sectores y agentes económicos harían esfuerzos por subsistir ante el escenario tan adverso y necesariamente ajustarían parte de esos costos en las escalas de precios, la otra opción era cerrar, lo que apuntaría el alza de precios, escasez y desempleo, peor aún en medio del proceso hiperinflacionario en Venezuela.

Asimismo, el anclaje del Bolívar al Petro, en el fondo, era una maniobra política y comunicacional por el aislamiento del sistema financiero internacional, que buscaba dar legalidad a las negociaciones de endeudamiento del régimen de Nicolás Maduro con los gobiernos Ruso, Chino y Turco, que al final cobran su deudas en dólares, campos petroleros o áreas de explotación minera, en fin, la dinámica económica siguió marcada con más fuerza por el dólar; al mismo tiempo Maduro fijó un valor equivalente (Petro/precios de barril de petróleo) pero, en definitiva, el dólar se impone como valor referencial.

No debemos olvidar los anuncios de asumir las nóminas de las pequeñas empresas y comercios durante 90 días, este compromiso entró en contradicción con la estrategia de disminución del déficit fiscal por el gran impacto que tendría en el mismo.

Maduro presentó un plan lleno de contradicciones, en medio de un default, grandes compromisos de deuda externa que le auguraban importantes erogaciones de divisas que no poseía o posee el país. Todo esto en un agudo cuadro de crisis con la economía día a día más deprimida, por la destrucción de los factores productivos e inmersa en una dantesca hiperinflación responsabilidad del gobierno y niveles de pobreza generalizada, deserción escolar alarmante y altos índices de desnutrición infantil de emergencia.

Por último, las medidas anunciadasen el Programa de Recuperación Económica, Crecimiento y Prosperidad” pulverizaron el salario de los trabajadores y su patrimonio con en el alza de los precios que provocaron las medidas

2019: el año del plan de ajuste silencioso de Nicolás Maduro

En 2019 la dolarización transaccional de facto y desordenada se materializó mientras el ejecutivo nacional desarrollaba un plan de ajuste silencioso, el mismo consistió en la aplicación de varias medidas económicas sin ser anunciadas por los medios de comunicación que, suponemos, tenían como objetivo desacelerar la inflación y estabilizar el mercado cambiario, incluyó las siguientes acciones:

  • Una política monetaria contractiva con un encaje legal prácticamente del 100% que asfixió al sistema bancario limitando la intermediación financiera,
  • Flexibilización del mercado cambiario como antecedente derogo la ley de los ilícitos cambiarios a finales del 2018,
  • Cambios en la periodicidad para los aumentos en el salario mínimo (durante los años 2017 y 2018 Nicolás Maduro prácticamente decretaba los incrementos de salarios cada dos meses) en el 2019 aumentó el salario mínimo en tres ocasiones: enero, mayo y octubre, lo cual, al mantenerse el contexto hiperinflacionario que destruyó el consumo de los trabajadores, solamente benefició al régimen que inhibió el gasto público momentáneamente.
  • Permitió ajustes en los precios de muchos rubros sin la intervención de Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDDE)
  • Reducción de los beneficiarios de los bonos especiales asignados vía carnet de la patria y
  • Desconocimiento de los contratos colectivos desde el año 2018, hecho que, acompañado de salarios miserables, impuso la depauperación y precariedad a una parte importante de la población.

En definitiva, fueron otro conjunto de medidas aisladas desestructuradas, no se trataba de un plan económico coherente para dar respuesta a la crisis. Peor aun los resultados del este conjunto de medidas lograron desacelerar la inflación de manera coyuntural durante el 2019, pero pulverizando el salario de los trabajadores y sacrificando el consumo de las familias, condenándolos a niveles exorbitantes de pobreza.

En definitiva, la grave crisis económico y social que atraviesa el país se caracteriza por el nefasto desempeño económico y social, que tiene sumergido al país en el caos donde resalta la destrucción de las capacidad productivas, y por séptimo año consecutivo la caída del PIB y pérdida de casi el 92% del tamaño de su economía (AN), déficit fiscal crónico, reservas internacionales prácticamente inexistentes: 6.453 millones de dólares (BCV), deuda externa superior a los 135.000 millones de dólares (AN), insolvencia en el pago de compromisos financieros internacionales, caída de la producción petrolera a niveles de 350.000 de barriles por día (OPEP), inflación acumulada de 1.798,57% (AN), 23,80% en el mes de octubre (AN) y 3.332% interanual (AN), destrucción del salario y ahorros de los trabajadores con 96,2% de pobreza, pero peor aún el 79.3% de los venezolanos no tienen como cubrir la canasta de alimentos (ENCOVI 2019-2020).

En medio de toda esta emergencia humanitaria compleja el ejecutivo trata de esconder su fracaso de años haciendo uso de propaganda, múltiples “anuncios sobre nuevos anuncios”, decretos y medidas, acompañadas de una ofensiva comunicacional donde responsabiliza a otros de su nefasta gestión, sin embargo, ya le es difícil ocultar los enormes retrocesos en materia económica y social que ha sumergido a Venezuela en una situación de empobrecimiento estructural.

Luis Crespo
Economista / Prof. UCV- MSC. Moneda
@camberin

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