Segunda Emisión

sábado, enero 16, 2021
Día a día económico

¿Por qué repuntó el dólar en los últimos días?

Los venezolanos han sufrido durante los últimos años las consecuencias del comportamiento alcista del tipo de cambio

El dólar retoma con fuerza su tendencia al alza. Durante las últimas semanas viene ocurriendo un nuevo repunte del tipo de cambio en Venezuela, se observa una variación significativa de la monedad Norteamérica, desde inicios de octubre el valor del dólar con respecto al bolívar ha incrementado aproximadamente en 62% y solo en los días transcurridos del mes de noviembre aumentó 36% ubicándose por encima de los Bs. 750.000,00.

Los venezolanos han sufrido durante los últimos años las consecuencias de este comportamiento alcista del tipo de cambio y la destrucción del bolívar como signo monetario del país por el impacto en los precios de los productos y salarios pulverizados, sobre todo los que todavía reciben en bolívares, dado que este comportamiento de la moneda estadounidense impacta sus mermados ingresos en un contexto de hiperinflación que vive el país.

En Venezuela persisten agudos desequilibrios monetarios, fiscales y cambiarios, y los mismos se han agudizado durante la nefasta gestión de Nicolás Maduro. La expansión de la liquidez monetaria por parte del Banco Central de Venezuela para satisfacer compromisos fiscales del régimen ha sido uno de los detonantes de este comportamiento. La liquidez monetaria se ha incrementado significativamente durante este periodo de repunte del dólar, solo en octubre un 29,8% y en las dos semanas de noviembre su aumento ha sido aproximadamente de 10 y 15%.

Esta expansión de la liquidez está relacionada a los compromisos fiscales que viene asumiendo el ejecutivo nacional como: pago de aguinaldos en la administración pública, aumento silencioso del salario minino en un 300% junto con un bono de alimentación equivalente al 200% del cesta tickets, incremento de las pensiones, bonos vía sistema patria y gastos de campaña electoral donde realiza grandes erogaciones de recursos que no posee y el BCV se los provee asumiendo el papel de caja chica del régimen.

Sistema Patria
Sistema Patria

El país enfrenta graves dificultades políticas, económicas y sociales, destrucción de la producción interna por séptimo año, enorme y crónico déficit fiscal, hiperinflación, destrucción de su signo monetario, corrupción, exorbitantes niveles de deuda externa, monetización del déficit fiscal, financiado de manera irresponsable y cómplice por el Banco Central de Venezuela al régimen junto y a sus empresas públicas.

Como resultado de su fallida gestión económica, el régimen pulverizó el salario mínimo llevándolo a niveles insignificantes, está destruido, no garantiza, ni siquiera, cubrir las necesidades básicas de los trabajadores, el deterioro es tal que el ingreso (salario mínimo, cesta tickets y bono de alimentación) representan 3,4 dólares en este momento (noviembre2020), convirtiendo en pobres extremos a una cantidad significativa de venezolanos que reciben pensiones o salario mínimo.

El bolívar está destruido como signo monetario, con muy poco valor, perdió cualidades como dinero: ser medio de intercambio, unidad de cuenta y reserva de valor; ello provoca que los sectores económicos lo rechacen y opten por utilizar otras monedas para realizar sus operaciones de intercambio, generando el fenómeno de la dolarización transaccional desordenada en el país. Avance que abre como tema de debate dolarización o reforma monetaria.  

La inflación continúa en alza, galopó entre enero y octubre, ubicándose en 1.798,57% (fuente AN). Durante el aislamiento social por la pandemia, el fenómeno ha persistido en el país, la mayoría de los precios durante este periodo se han multiplicado, resaltando rubros como: alimentos, transporte y medicamentos, donde los incrementos han sido exponenciales.

Es importante señalar que la economía venezolana está marcada también por distorsiones en el sistema de precios en bolívares y los sistemas de pagos, situación que aceleró el uso del dólar norteamericano en las transacciones de bienes y servicios. Pareciera que la dolarización en el país es indetenible, y solo está a la espera de una decisión política hoy:

  • Más del 60% de transacciones se hacen con dólares en Caracas, también los precios están expresados en esta moneda.
  • 83% de las empresas que operan en el país cancelan sus nóminas en dólares, 21% de las compañías pagan a la totalidad de sus trabajadores en divisas y el resto cancela entre 30 y 50% de sus empleados en moneda estadounidense según la encuesta de la Asociación Venezolana de Gestión de Talento Humano.

Día a día los trabajadores y gremios en el país reclaman salarios acordes a la canasta básica, más aún con el avance del proceso de dolarización transaccional desordenado presente en Venezuela. En un contexto donde el 79,3% de los venezolanos no tienen cómo cubrir la canasta alimentaria.

La problemática económica del país se complejiza y avanza la dolarización transaccional desordenada, legitimada por el régimen, hemos advertido que si todos los precios se dolarizan, mientras la gran mayoría de los trabajadores, jubilados y pensionados perciben salarios en bolívares, seguirán empobreciéndose rápidamente como resultado del alza del dólar, que se acelera; a la vez existe una parte de la población que accede a divisas que les permite alcanzar mejores condiciones de vida: esta situación amplía la brecha de desigualdad.

En este contexto de expansión del gasto fiscal en medio de la profunda caída de los ingresos en el sector publico junto con la exacerbada alza de precios con el fenómeno hiperinflacionario, se vislumbra que continuará la aguda depreciación del bolívar con respecto al dólar para el cierre del 2020 con perspectivas de un tipo de cambio que supere los Bs.900.000. Estamos en presencia de la destrucción del signo monetario del país, por ello los venezolanos ansían una moneda dura que les permita intercambiar, contabilizar y reservar valor.

Destruir las capacidades productivas de los países y sus instituciones es atentar contra la propia nación, se debe incentivar las actividades económicas y los emprendimientos, donde los logros o beneficios particulares aportan al bienestar social, a la vez, esta estrategia e interacción, reduce el atractivo del modelo rentista, que desestimula la producción nacional y donde las personas actúan solo en la generación ingresos a costa del resto de la sociedad.

Las sociedades que se dedican a la búsqueda de rentas no crean nuevas riquezas por ello ven truncada sus perspectivas de desarrollo, en época de bonanza sus miembros perciben un bienestar artificial y momentáneo, debido a que se redistribuyen a sí mismos una parte de la riqueza que ya estaba en la sociedad y la poca acción creadora de valor existente se dirige a la redistribución, dejando de lado la producción.

El país requiere un rumbo diferente e instituciones que generen mejores condiciones de vida, oportunidades y bienestar, un nuevo modelo que recupere el Estado de derecho y la justicia en función del respeto a los valores, la libertad y el bienestarde la gente: una sociedad de oportunidades.

Puede leer: El tránsito de la crisis económica de Nicolás Maduro

Luis Crespo
Economista / Prof. UCV- MSC. Moneda
@camberin

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